Fenix_Poet
Poeta fiel al portal
.
,
,
Vida ¿Qué me has dado?
que ofrendado a tus pies
yace mi corazón,
a tu deseo mi nobleza
y a tus sueños mi ilusión.
Te miro y te anhelo,
te sueño pero no estás ahí,
yo te busco siempre
pero temo no hallarte
y en mi locura sollozante
drago con versos
el temor de mi corazón.
Vida, yo no sé porque
pensándote sonrió
y luego oprime mi pecho
un sentimiento de desolación.
Desvanecido el encanto
fantasioso que te trae,
veo tu figura marcharse
y mi mano tendida
va buscando en el aire,
el recuerdo de tu calor.
Vida, yo no sé porque escribo,
no entiendo mis versos
sin la esencia tuya de ti.
Humillado a veces
por tu indiferencia,
deshecho el alma en dolor,
de nuevo dragan mis versos
el mar que me arrebata,
esta ausencia que sueña tu amor.
Vida, yo no sé porque te amo,
si llevo muriendo tantos años
tantos por este amor.
Yo no sé porque desvarío
y en medio de mis sueños
grito tu nombre pero no estas.
Abiertos en par los ojos
mas cegados de tu luz,
sofoco la pena en sollozos
y aferrado a mi almohada,
robó de su frío vacío
la ilusión de tu calor.
Vida, yo a veces me pregunto,
por esos viejos sueños
y tantas ilusiones que forje,
en la ilusión de cuando fui niño,
tantas ilusiones, tantas
que aún no sé cómo las olvidé.
Mas ahora sonrió
sonrió en el dolor de mi pesar,
pues mi desierto con tu espejismo
apaga de ellas mi sed.
Espejismo, dulce mentira que no será,
entre más me acerco más te pierdo
y se hace intensa mi sed,
se alargan mis pasos
y muchas veces he anhelado renunciar,
pero no puedo, no puedo dejarte,
renunciar a ti, es para mi alma morir,
mi corazón se ruboriza, sueña ser feliz
cada vez que se deslizan
tus labios en los míos y por un instante
aquel niño me sonríe, vuelvo a soñar.
Es por ello vida mía que anhelante
sigo cada día volviendo a ti,
soy un adicto de tus besos,
un soñador que busca en ti,
esa droga que me enamora
oculta entre tus labios
y esa fuerza que tus manos
me dan sujetas a las mías para seguir,
te amo, a veces te odio,
a veces, a veces, a veces
,
,
Vida ¿Qué me has dado?
que ofrendado a tus pies
yace mi corazón,
a tu deseo mi nobleza
y a tus sueños mi ilusión.
Te miro y te anhelo,
te sueño pero no estás ahí,
yo te busco siempre
pero temo no hallarte
y en mi locura sollozante
drago con versos
el temor de mi corazón.
Vida, yo no sé porque
pensándote sonrió
y luego oprime mi pecho
un sentimiento de desolación.
Desvanecido el encanto
fantasioso que te trae,
veo tu figura marcharse
y mi mano tendida
va buscando en el aire,
el recuerdo de tu calor.
Vida, yo no sé porque escribo,
no entiendo mis versos
sin la esencia tuya de ti.
Humillado a veces
por tu indiferencia,
deshecho el alma en dolor,
de nuevo dragan mis versos
el mar que me arrebata,
esta ausencia que sueña tu amor.
Vida, yo no sé porque te amo,
si llevo muriendo tantos años
tantos por este amor.
Yo no sé porque desvarío
y en medio de mis sueños
grito tu nombre pero no estas.
Abiertos en par los ojos
mas cegados de tu luz,
sofoco la pena en sollozos
y aferrado a mi almohada,
robó de su frío vacío
la ilusión de tu calor.
Vida, yo a veces me pregunto,
por esos viejos sueños
y tantas ilusiones que forje,
en la ilusión de cuando fui niño,
tantas ilusiones, tantas
que aún no sé cómo las olvidé.
Mas ahora sonrió
sonrió en el dolor de mi pesar,
pues mi desierto con tu espejismo
apaga de ellas mi sed.
Espejismo, dulce mentira que no será,
entre más me acerco más te pierdo
y se hace intensa mi sed,
se alargan mis pasos
y muchas veces he anhelado renunciar,
pero no puedo, no puedo dejarte,
renunciar a ti, es para mi alma morir,
mi corazón se ruboriza, sueña ser feliz
cada vez que se deslizan
tus labios en los míos y por un instante
aquel niño me sonríe, vuelvo a soñar.
Es por ello vida mía que anhelante
sigo cada día volviendo a ti,
soy un adicto de tus besos,
un soñador que busca en ti,
esa droga que me enamora
oculta entre tus labios
y esa fuerza que tus manos
me dan sujetas a las mías para seguir,
te amo, a veces te odio,
a veces, a veces, a veces