Jhon Barros
Poeta adicto al portal
Yo la pienso...
Yo la extraño...
Yo la deseo...
Yo la pienso en medio de las letras
de un mundo digital que nos acerca,
y la miro entre las imágenes que proyectan
las fotos que en su estado muestra.
Yo la extraño cuando no escribe,
cuando su mundo real la absorbe,
y me imagino que, en ese mundo,
yo soy la fantasía que su teléfono esconde.
Yo la deseo de forma sublime
—no confunda la lujuria, usted—:
yo deseo su compañía,
yo deseo rozar su piel
y, entre caricias, robarle un beso...
un beso sobre su piel.
Yo la pienso, la extraño y la deseo,
y me hago fantasear
con momentos que, tal vez... nunca pasarán...
Yo la extraño...
Yo la deseo...
Yo la pienso en medio de las letras
de un mundo digital que nos acerca,
y la miro entre las imágenes que proyectan
las fotos que en su estado muestra.
Yo la extraño cuando no escribe,
cuando su mundo real la absorbe,
y me imagino que, en ese mundo,
yo soy la fantasía que su teléfono esconde.
Yo la deseo de forma sublime
—no confunda la lujuria, usted—:
yo deseo su compañía,
yo deseo rozar su piel
y, entre caricias, robarle un beso...
un beso sobre su piel.
Yo la pienso, la extraño y la deseo,
y me hago fantasear
con momentos que, tal vez... nunca pasarán...