prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo quise darle un cuerpo a la soledad,
por eso te estaba buscando, y se me cumplió,
por que nunca te encuentro.
Que tuviera una cara quemada por el sol, no blanca
por vivir en la sombra,
las manos del pianista que no puede tener control sobre sus dedos,
que se le escapan a tocar alegres cuando el es lo mas de triste,
ojos sensibles como los de los ciegos, que no ven nada
en imágenes, pero sienten presencias,
que tenga las piernas del cielo, que están hechas de luz y agua
y que todo eso viviera en una casa como de un caracol,
que se llena por si misma con el sonido del mar
cuando se encuentra vacía.
Mi soledad quisiera que fuese como tu, mi amor,
algo que existe fuera de mi de una forma
en que siempre se ama y no se posee..
por eso te estaba buscando, y se me cumplió,
por que nunca te encuentro.
Que tuviera una cara quemada por el sol, no blanca
por vivir en la sombra,
las manos del pianista que no puede tener control sobre sus dedos,
que se le escapan a tocar alegres cuando el es lo mas de triste,
ojos sensibles como los de los ciegos, que no ven nada
en imágenes, pero sienten presencias,
que tenga las piernas del cielo, que están hechas de luz y agua
y que todo eso viviera en una casa como de un caracol,
que se llena por si misma con el sonido del mar
cuando se encuentra vacía.
Mi soledad quisiera que fuese como tu, mi amor,
algo que existe fuera de mi de una forma
en que siempre se ama y no se posee..