En un recodo lejos del tiempo yo quisiera amarte,
lejos del principio,
lejos del fin.
Quisiera Cerrar mis oídos y mis ojos y no verte más que a ti;
latir en los ángulos de luz de tu mirada.
Oír solo el eco de tú corazón dentro del mio,
de mi corazón dentro del tuyo.
Ser una extensión de tú piel y del aire que te toca,
borrando de mis manos objetos conocidos
y objetos fugaces a los que el alma siempre vuelve.
Todo lo dejaría, todo;
que se lo llevara el mar o el viento del otoño;
que el tiempo mismo borrara todos los trazos de la memoria.
Renunciaría a las palabras en las alas de los pájaros,
a las historias talladas en el bosque taciturno,
a los atardeceres insensatos muriéndose de pena,
a la luz del sol inundando las ínsulas del alma,
renunciaría al legado de mi carne,
renunciaría a mi llanto y al recuerdo
y también al hallazgo de lo eterno.
Yo quisiera.
Yo quisiera.
En un recodo lejos del tiempo,
amarte...
lejos del principio,
lejos del fin.
Quisiera Cerrar mis oídos y mis ojos y no verte más que a ti;
latir en los ángulos de luz de tu mirada.
Oír solo el eco de tú corazón dentro del mio,
de mi corazón dentro del tuyo.
Ser una extensión de tú piel y del aire que te toca,
borrando de mis manos objetos conocidos
y objetos fugaces a los que el alma siempre vuelve.
Todo lo dejaría, todo;
que se lo llevara el mar o el viento del otoño;
que el tiempo mismo borrara todos los trazos de la memoria.
Renunciaría a las palabras en las alas de los pájaros,
a las historias talladas en el bosque taciturno,
a los atardeceres insensatos muriéndose de pena,
a la luz del sol inundando las ínsulas del alma,
renunciaría al legado de mi carne,
renunciaría a mi llanto y al recuerdo
y también al hallazgo de lo eterno.
Yo quisiera.
Yo quisiera.
En un recodo lejos del tiempo,
amarte...