tabano
Poeta recién llegado
Yo sobreviví
Soy ajeno a esos destinos
Que muchos sufren
Según dicen
Los periódicos vespertinos
Inmersos en desgarradoras mañanas
En las que se despierta
Sobre una vida incierta
Que lastima hasta las entrañas.
Pero también soy ajeno al mundo cobarde
Que el miedo enajenó
Y sus ojos cerró
Ante injusticias de un sitio que arde
Bajo las leyes del fuego,
De una educación que contribuye
Al culturicidio, que tantas almas destruye
Y se cree que la vida es un juego.
Distante de vivir esa realidad
Pero cercano de quienes la viven
Que poco saben y poco dicen
Sobre su mundo, nuestro mundo, sin libertad.
Sumergidos en la ignorancia
Ellos van por un camino
Llenos de castigos malditos
Respirando de la vida una peligrosa sustancia.
Ignorados por la política y el poder
Olvidados por la cultura
Y Engañados por estar debajo de la estatura
De quienes creen la razón tener.
Sometidos a la burocracia
De aquellos que el universo manejan
Con sus grandes ambiciones y riquezas
La famosa aristocracia.
Pero hoy hay algo en mi mente
Que no es una conciencia que carcome
Sino más bien una conciencia que dispone
A vivir dignamente
Sin olvidar ni tropezar
Sin pasar y abandonar
Pues ellos son personas
Con una suerte que a cualquiera le pudo tocar.
Entonces así yo sobreviví
Al pensamiento crudo
Y difícil de sentir
De todo aquél que se cree que el mundo es de él
Yo sobreviví al egoísmo
Yo sobreviví a la falta de piedad
Pero al mundo lo quiero cambiar.
Soy ajeno a esos destinos
Que muchos sufren
Según dicen
Los periódicos vespertinos
Inmersos en desgarradoras mañanas
En las que se despierta
Sobre una vida incierta
Que lastima hasta las entrañas.
Pero también soy ajeno al mundo cobarde
Que el miedo enajenó
Y sus ojos cerró
Ante injusticias de un sitio que arde
Bajo las leyes del fuego,
De una educación que contribuye
Al culturicidio, que tantas almas destruye
Y se cree que la vida es un juego.
Distante de vivir esa realidad
Pero cercano de quienes la viven
Que poco saben y poco dicen
Sobre su mundo, nuestro mundo, sin libertad.
Sumergidos en la ignorancia
Ellos van por un camino
Llenos de castigos malditos
Respirando de la vida una peligrosa sustancia.
Ignorados por la política y el poder
Olvidados por la cultura
Y Engañados por estar debajo de la estatura
De quienes creen la razón tener.
Sometidos a la burocracia
De aquellos que el universo manejan
Con sus grandes ambiciones y riquezas
La famosa aristocracia.
Pero hoy hay algo en mi mente
Que no es una conciencia que carcome
Sino más bien una conciencia que dispone
A vivir dignamente
Sin olvidar ni tropezar
Sin pasar y abandonar
Pues ellos son personas
Con una suerte que a cualquiera le pudo tocar.
Entonces así yo sobreviví
Al pensamiento crudo
Y difícil de sentir
De todo aquél que se cree que el mundo es de él
Yo sobreviví al egoísmo
Yo sobreviví a la falta de piedad
Pero al mundo lo quiero cambiar.