Mauricio Del Piano
Poeta recién llegado
Yo te amaba tanto.
Llegué a pensar que
te habías extinguido,
volando o desapareciendo
o transformándote en ceniza
ocasional de esas tardes
siderales del universo.
Que habías volado
hacia otros brazos casuales,
violando nuestra más íntima
intimidad.
Te había querido
cada segundo de ese minutero
aborrecible
que pasa y pasa
con la letanía de la muerte.
Te llegué a adorar, cuando
tu pupila, abriéndose
me dejaba
entrever el sentido verdadero
de tu amor sincero
por mí.
Te amé, quise y adoré
como a nadie
como sólo a ti te amaba...
Amor de mi vida:
yo te amaba tanto
tanto, tanto era ese amor
con el que yo te amaba
que no he sabido
cómo dejar de hacerlo.
No sé cómo dejar de amarte,
pues no lo sé.
Yo te amaba tanto
que te he seguido queriendo
como la primera vez
como aquella vez bajo los árboles
mientras las estrellas nos observaban
y tú:
Ay, mi amor!
mientras los pájaros de la noche
observaban cómplices
de nuestro amor
y el mío.
Yo te amaba tanto
yo te amo tanto
que te sigo amando igual.
Llegué a pensar que
te habías extinguido,
volando o desapareciendo
o transformándote en ceniza
ocasional de esas tardes
siderales del universo.
Que habías volado
hacia otros brazos casuales,
violando nuestra más íntima
intimidad.
Te había querido
cada segundo de ese minutero
aborrecible
que pasa y pasa
con la letanía de la muerte.
Te llegué a adorar, cuando
tu pupila, abriéndose
me dejaba
entrever el sentido verdadero
de tu amor sincero
por mí.
Te amé, quise y adoré
como a nadie
como sólo a ti te amaba...
Amor de mi vida:
yo te amaba tanto
tanto, tanto era ese amor
con el que yo te amaba
que no he sabido
cómo dejar de hacerlo.
No sé cómo dejar de amarte,
pues no lo sé.
Yo te amaba tanto
que te he seguido queriendo
como la primera vez
como aquella vez bajo los árboles
mientras las estrellas nos observaban
y tú:
Ay, mi amor!
mientras los pájaros de la noche
observaban cómplices
de nuestro amor
y el mío.
Yo te amaba tanto
yo te amo tanto
que te sigo amando igual.