Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
YO TENIA UNA VIDA.
Caminando van mis suspiros y
hacen que bailen las hojas del
olivo, sonríe el arroyo del deseo
y yo me desespero, no por que el
jilguero cante sus baladas en la
rama del olivo, me desespero
por que yo quiero ser jilguero.
hacen que bailen las hojas del
olivo, sonríe el arroyo del deseo
y yo me desespero, no por que el
jilguero cante sus baladas en la
rama del olivo, me desespero
por que yo quiero ser jilguero.
A mi corazón ya no le importa
la tristeza, ni la soledad, solo
el silencio le duele. El viento
es música y la música es viento,
las olas que no sabemos si vienen
o van, también es viento.
la tristeza, ni la soledad, solo
el silencio le duele. El viento
es música y la música es viento,
las olas que no sabemos si vienen
o van, también es viento.
Mi malvivir es un bienmorir, se
me olvidaron los roces carnosos y
en la frontera del amor deje mi
corazón, quizás será por eso que
no escucho mi canción, acaso
será por esto por lo que no deja
de llorar mi dolor.
me olvidaron los roces carnosos y
en la frontera del amor deje mi
corazón, quizás será por eso que
no escucho mi canción, acaso
será por esto por lo que no deja
de llorar mi dolor.
Yo tenía una vida, no importaba
la mía, se fue esa vida y, ahora,
menos importa la mía, ya no se si
es verano o invierno, pues desnuda
peregrina mi alma por senderos
desconocidos sin pasar calor ni frió,
creo que ya no vivo, creo que ya estoy
la mía, se fue esa vida y, ahora,
menos importa la mía, ya no se si
es verano o invierno, pues desnuda
peregrina mi alma por senderos
desconocidos sin pasar calor ni frió,
creo que ya no vivo, creo que ya estoy
Eladio Trigo.