MiguelEsteban
ÚNICO
Noche sempiterna
donde encuentro tu huella
baila la sombra
sobre la botella
el grillo silva un tango
a la hora que la polilla
se estrella en la farola,
vuela la hora
en esta historia eres tú la reina,
voy allí lejos de este mundo
donde empieza el otro,
torcido
te encuentro acurrucada en el arrullo
por tus labios fluyo
no encuentro al olvido
en ninguna pestaña del corazón
intranquilo de león su latidito,
lamo tu caricia
conquisto tu brisa febril
en sinfonía de tu linda sonrisa,
por tus pupilas vive mi hadita,
noche en besos invernada
conquisto tu alborada
bebo tu dulce agua,
estrello mis cometas de hielo
en la calma de tu luna
y te llamo sombra mi bella amada
como el misterio
que da inspiración a tu constelación olvidada
por mi corazón en tu sangre rescatada,
quiero sembrar a fuego
los luceros a besos en tu cuerpo,
y este espíritu y voz del alma
gritan fidelidad en lo infinito
de los siglos en tu eternidad abrázame
con tus alas de oscuridad,
quiero nombrarme
escudero noble de tu latido
siempre para darte ternura y cariño
y dormirme en tu ombligo,
escudera dame el fuego
de tus flores de piel
sé mi quimera
aunque a placer nos llueva
agárrate a mi mano
perdámonos en bosques de olvido
encontremos juntos la belleza en lo prohibido,
vivamos el último minuto como el primero,
conquistemos el mundo a letras de fuego,
tornemos el día azul
y la noche de todos los colores de pasión,
seamos el mismo latido
llueva o haga fríio
rompamos las cadenas del placer preso,
saludemos de lejos al tormento
dulce el momento,
extasiado el verso,
desangrado el te amo brotado,
zarzas nacen como espigas
al cuchillo dorado de bronce,
clavan este corazón
llenándolo de las moras
de tu dulce amor,
ven conmigo,
ven, amor.
El Castellano
donde encuentro tu huella
baila la sombra
sobre la botella
el grillo silva un tango
a la hora que la polilla
se estrella en la farola,
vuela la hora
en esta historia eres tú la reina,
voy allí lejos de este mundo
donde empieza el otro,
torcido
te encuentro acurrucada en el arrullo
por tus labios fluyo
no encuentro al olvido
en ninguna pestaña del corazón
intranquilo de león su latidito,
lamo tu caricia
conquisto tu brisa febril
en sinfonía de tu linda sonrisa,
por tus pupilas vive mi hadita,
noche en besos invernada
conquisto tu alborada
bebo tu dulce agua,
estrello mis cometas de hielo
en la calma de tu luna
y te llamo sombra mi bella amada
como el misterio
que da inspiración a tu constelación olvidada
por mi corazón en tu sangre rescatada,
quiero sembrar a fuego
los luceros a besos en tu cuerpo,
y este espíritu y voz del alma
gritan fidelidad en lo infinito
de los siglos en tu eternidad abrázame
con tus alas de oscuridad,
quiero nombrarme
escudero noble de tu latido
siempre para darte ternura y cariño
y dormirme en tu ombligo,
escudera dame el fuego
de tus flores de piel
sé mi quimera
aunque a placer nos llueva
agárrate a mi mano
perdámonos en bosques de olvido
encontremos juntos la belleza en lo prohibido,
vivamos el último minuto como el primero,
conquistemos el mundo a letras de fuego,
tornemos el día azul
y la noche de todos los colores de pasión,
seamos el mismo latido
llueva o haga fríio
rompamos las cadenas del placer preso,
saludemos de lejos al tormento
dulce el momento,
extasiado el verso,
desangrado el te amo brotado,
zarzas nacen como espigas
al cuchillo dorado de bronce,
clavan este corazón
llenándolo de las moras
de tu dulce amor,
ven conmigo,
ven, amor.
El Castellano