Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Mujer, me matas con esa mirada.
Tus labios, un peligro de adicción.
Tus palabras desarman mí razón.
Mujer, que dejas mi alma deshilada.
Y yo aquí, como planta deshojada
no me queda más que desolación.
Y tú, tan inmune a mi condición,
allá, tan tranquila, como si nada.
Ojalá que mis...