Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Me presento, ayer fue mi primer día aquí.
Escribo desde siempre. Libros hechos con folios grapados de cuando sabía expresarme mejor con dibujos que con palabras. Poemas que albergaban el furor adolescente, así como la oscuridad. Ahora tengo veintiocho años y aún no he dejado de escribir. Podría...
Es cierto, Alde. Y como el ejemplo de las arenas movedizas, cuanto más luchamos contra ello más atrapados quedamos.
El lodo a veces tiene más verdad de la que podemos notar.
Saludos, nos leemos.
Muchas gracias, Évano. Significa mucho. Esto era el principio de una novela que nunca llegó a puerto y en la que ando otra vez pensando a menudo. Me pasaré a leerte, que de eso también se algo. Saludos
Primero fue el olor. Una mezcla de jabón mohoso con agua que ha pasado ya por muchos cuerpos.
Hablaban de un bautismo. No escuché nombre alguno. Salí del trance y me miré las rodillas. El fango subía por los pliegues y se abría paso en cada escalofrío, como haciéndome un hueco a medida. El...
Combina la esperanza más visceral con la absoluta nada. Comparten pecho. No se conocen. A veces el relevo entre una y otra suena a latido. Otras es luz; pero muy pocas de esas estoy en casa. Nunca el tiempo suficiente para convertir la nada en algo, al menos. La nada parece niebla. La niebla es...
Antes de ti, solía quedarme sentada en el vagón hasta que la línea daba la vuelta. Una mañana, cuando una mujer me tocó el hombro para avisarme, le dije que me había pasado mi parada y volví a dislocar la mirada. Los días siguientes buscaba nerviosa esos mismos ojos con pudor. Sabría que miento...
Antes de ti, solía quedarme sentada en el vagón hasta que la línea daba la vuelta. Una mañana, cuando una mujer me tocó el hombro para avisarme, le dije que me había pasado mi parada y volví a dislocar la mirada. Los días siguientes buscaba nerviosa esos mismos ojos con pudor. Sabría que miento...