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Noche sombría de inquietud y zozobra.
Noche de zambra ante los solos de tu guitarra.
Noche de martirio, contemplando el rostro de otra.
Noche nostálgica, esmaltada de oro y tinieblas.
Amando a escondidas a un ídolo mediterráneo.
Susurrando en los portales que me avisen de tu vuelta.
Mendigando...
Le agradezco que se haya detenido en mis versos.
En el banquete de Platón, prefiero ser la idea antes que el manjar que sacia un hambre momentánea.
Mi danza ante Atenea no busca el aplauso, sino el orden entre el caos de los sentidos.
Un saludo.
La estación vacía.
El candil en llamas.
El olvido de la memoria.
El naufragio de los desiertos.
Recogí una brizna del sol,
y la coloqué en mi tetera.
Ya he creado la medicina
contra el desvelo.
¿Si tú no me conocieras
me seguirías recordando?
Mis palabras son dulces,
pero no lo es tanto mi...
Aquí llega la comediante de las tristezas.
La sonrisa de la tragedia.
Elaboro mi poesía con cincel y pedrería.
Compongo mis emblemas bajo la escalera
para ascender a la luna.
Teatro vacío de susurros.
La capilla donde conservo
mi propio grito de Munch,
ya está habilitada para que puedas...
El tiempo avanza pero mis recuerdos se estancan.
Los asientos vacíos me dicen que revise bien las cabinas,
lo que perdí es posible que todavía siga a la vista.
Confusa me aferro al olvido,
no quiero borrar lo que me dio la fuerza
para despegar y salir corriendo al aterrizar.
El día...
La tórtola del parque viene a jugar conmigo.
Como no tengo pan, le presto mi abrigo.
Soy su amiga y confidente.
Ella me canta canciones y yo le bailo,
porque amanece y el viento es cálido.
Un tierno arrullo sale de su garganta.
Es pequeña y delicada.
Suave como la seda, tierna como la lana.
Sus...
Nunca me abrazaste.
No lo buscaba, no lo quería, mas lo pretendía.
Convertí tus saludos en mi pan de cada día.
Me esperaba en la barandilla para oler tu armonía.
Le di sentido a horas desidiosas.
Tu sola presencia, tus susurros hacia mi persona.
Ahora me siento en los mismos bancos.
Selecciono...
Sin duda, nos encontramos inmersos en un mundo donde únicamente se vende una imagen, que no tiene nada que ver con la esencia de las personas. Lo bueno, es que tenemos la poesía, para transformar ese pesar en arte.
Gracias por su comentario
Un saludo