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A cientos de kilómetros
las palabras son mudas
e iluminan los surcos de mis lágrimas,
la estación ha cambiado y tu recuerdo
insufla suavemente la tristeza.
El mundo cae, sigue su camino
hacia la oscuridad desconocida
en que el móvil alumbra tu aparente
sonrisa y difumina tu figura...
Encuentro tu enigmática presencia
en el lejano mundo de la sombra
y eres luz en mis ojos,
un ángel manifiesto
en el ciclo infinito de un instante.
Rondas la oscuridad,
te ocultas de la lluvia
junto a mi corazón
que acelera sin prisa
al apreciar la ofrenda
de tu afable...
Peregrina
________
Cuando el silencio agita
las alas, su cadencia evocadora
a mi oído musita
tu agreste voz canora
y el ansia de abrazarte me devora.
Cuando ensueño las suaves
caricias de tus manos en mi pecho,
vuelo como las aves
sobre tierra en barbecho,
peregrina, hacia el pasto de tu...
Brilla el añil del día
adornan azucenas el camino
y en tu mirada fría
Venus vierte su sino
haciendo al ruiseñor cantar su trino.
El corazón desnuda
el rubor del semblante enamorado,
la pasión reanuda
y tu piel el candado
abre y vuela el deseo liberado.
El rostro de la sombra
abandona...
Escuché de sus bocas el hechizo,
la palabra precisa, el don sin fin,
mis oídos se dieron un festín
de confinados versos en bautizo.
Abrieron ante mí el pasadizo
secreto hacia un utópico confín
donde cada señal se vuelve afín
y revive el fulgor que ayer deshizo.
Tal vez la noche sea...
Tu pelo negro roza el verde prado,
conmociona el sendero de la brisa;
el lago se detiene en tu sonrisa
y sueña tu reflejo ensimismado.
Cual lucero, descubres el candado
de la bóveda azul que ve sin prisa
cómo cambia tu mundo y profetiza
el sino de tu ser enamorado.
Monarcas en ascenso...
El aroma del pino
libera mis recuerdos
y retorno a la estancia
en donde alto lucero
adornaba su cúspide
junto a rojos acebos.
Una casa pequeña
en los lindes de un pueblo
albergaba ilusiones,
infantiles deseos,
al clamor de los niños
que disfrutan sus juegos.
En la cálida noche
entre...
Con bella sutileza tus versos nos cuentan de ese amor que incandescente te inspira. Vibrante poema para el ser que atrapa tu latido. Un gusto, querida Zenaida.
Tu soneto me lleva a pensar en nuestra voluntad, por momentos vigorosa y en otros opaca, como bien describen tus versos. Un bello poema nos regalas, querida Isabel. Fue una grata lectura.
Danilo.
Ya lo explicó de forma magistral, Luciana. A veces, somos más, Ello, que Yo, ni qué decir de Súper Yo, que parece el héroe de la historia. Un gusto, estimado Sergio.