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Gracias otra vez, Maramin. Para mí, y para ti, que conociste el viejo agro, es una gozada volver a acariciar las antiguas palabras sagradas del alimento y el trabajo: yunta, par, uncir, alzar, binar, terciar, arado, saco sementero, besana, aradas, simiente, cálamo, grano, espiga, gluma, mies...
Vivo en Madrid, en efecto, Guadalupe. Por suerte o por desdicha - según ratos - vivo en Madrid. Y ya casi no escribo, pero siempre me complace saber de los amigos. Un abrazo.
Hijo de funcionarios, funcionario yo mismo, aunque técnico, y casado con una madrileña, vivo en Madrid, para bien ... o para menos bien, pero me crié en aldeas muy pequeñas y viví la arqueología que describo ... y añoro. Ya no existe; era causa de muchos trabajos y penalidades, pero yo era niño...
Yo sí que los conocí, Maramín; de niño y luego por la profesión. Sobre todo la gloria de las eras y la parva. También el cantar del sembrador mientras fecundaba la tierra con la semilla, a voleo, como bien dices. Luego vinieron los tractores, las segadoras-agavilladoras, las trilladoras y por...