Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Rozar tu piel
es como tocar un secreto.
No hace falta decir nada.
La mano aprende sola el camino,
como si ya te hubiera conocido
en otra vida
o en otro sueño.
Tu piel respira.
Se abre apenas...
Sentir tu orgasmo es como si el mundo se detuviera un segundo para escucharnos respirar.
Es una ola tibia que nace en el silencio de la piel y se expande sin pedir permiso, recorriendo cada rincón...