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Si me preguntaran qué es lo que más me falta, contestaría que estar frente al mar y hundir mis pies en la arena. Si me ofrecieran el mejor regalo, pediría una caracola con los ecos del tiempo. Si quisieran saber lo que sueño, me verían volar hasta el árbol más alto. Si me dejaran pedir todavía...
Paradójicamente y de forma paralela a la situación que estamos viviendo, el silencio sobrevuela los tejados y las azoteas de las casas. No es un silencio mudo porque puede oírse el canto de los pájaros, pero sí que es un silencio atolondrado, lleno de jirones de ruidos sordos a todas horas, en...
Muchas gracias, Anamer. También se puede viajar con la mente, afortunadamente, creo que incluso más lejos que lo puedas hacer nunca físicamente. Saludos cordiales.
En mis anhelos siempre surge un camino polvoriento, quizás con una mochila, quizás al volante de un coche, jamás nada previsto, como aguardando la sorpresa, jamás nada etiquetado, nunca algo trillado. En mis recuerdos, noches al raso, sin saber exactamente cómo viene mañana, una manta, una...
La rueda gira como el mundo
y viceversa,
corre veloz para retomarse
y llegar a la misma salida,
una y otra vez.
Su anhelo es liberarse,
dejar atrás el mismo camino,
la senda pisada,
para volver a buscar
la recta jamás hallada.
Gracias, JCRendon. La verdad es que nunca transité por este recurso literario. Soy periodista y sí que he escrito muchos artículos e intentos de ensayos y novelas. No sé por qué, de pronto me ha dado por explorar esta vertiente. Me gusta su mezcla de evocación, sutilidad y puntería a la hora de...
Gracias, Iván, muchos por hacer y por concienciar a los que no les cabe el planeta en la cabeza, el hogar de todos los que vivimos en él. La poesía puede ser una gran herramienta para contribuir. Gracias por tu mensaje. Saludos.
Cuando el ruido se apague
y sus ecos crucen las montañas,
cuando la mano venga a buscarte
para deshacer lo que ha quedado,
el aliento de la brisa luminosa
inundará para siempre las entrañas.
Como un siseo
así apareciste un día
para llenar de angustia
la loca carrera de nadas.
Como un siseo
fuiste apagando una a una
las velas vacías desplegadas
el rumbo deshilachado
la furia desatada.
Como un siseo
has cegado vientos helados
labores encadenadas
tristezas inacabadas.
La noche se cierne
La ventisca se agranda
El frío se retuerce
La barca se apaga
Los ojos luceros de terror
Yacen enterrados
Entre los crujidos
Aferrados a las manos
Los labios de cuero seco
Se empapan de sal
Las uñas se hielan
El estómago huye
Hilos de pasados breves
Se posan...