Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Gracias, Alde, querido amigo. Estos versos están inspirados, efectivamente, en un bodegón cubista y en un poema de un casi desconocido poeta surrealista. Un abrazo,
miguel
ROSAS
(o el universo inconcluso)
Las rosas negras en su búcaro verde
buscaban con denuedo sus pies rojos
querían la libertad de los estorninos
esos cuerpos negros como llamas
que resolvían con audacia sus vuelos metafísicos
Las rosas verdes en sus búcaros rojos
vertían negras lágrimas sobre el...
Como sublimado lenguaje poético, selecciono estos versos de tu poema, Lily. La primavera ha realzado el color de tu poesía, siempre tan hermosa. Un saludo,
miguel
Esa "innovación tipográfica" de los puntos suspensivos, Tribu, me parece muy acertada para tu estilo poético. Nos deja a los lectores como suspendidos ante un paisaje, físico o emocional, que se difumina y nos lleva blandamente a otro igualmente onírico. Mi felicitación, poeta.
miguel
Pues "semos" vecinos, Rosario. Yo vivo en el valle del Ambroz, donde la Sierra de Gata se entrega mansamente a la llanura de la dehesa. Ya han llegado las cerezas, esas joyas rojas, que a mi me gusta comprar en "Lah Jurdih", donde voy con frecuencia: miel, cerezas y una buena comida en El...
LA ULTIMA FIESTA
¿Qué asombros guarda la piedra sigilosa?
¿Qué introspectivos reflejos ciegan su ciega mirada?
La babosa babeante delinea su camino
con su baba iridiscente y ampulosa
declina su caminar laborioso
entre lechugas y los pechos lujuriosos de las náyades.
Prólogo del último festín...
Gracias, Alde, por tu asiduidad en la lectura de mis publicaciones. Vuestra desbordada fantasía caribeña podría hacer universos únicos con los paisajes de esta tierra. Te lo dice un enamorado de la poesía de Lezama Lima. Un abrazote,
miguel
Hola Rosario: Leo con gran satisfacción en tu comentario: "Un abrazo de una cacereña". Me alegro que te haya gustado mi pequeño poema inspirado en este paisaje nuestro, tan exclusivo, como es la dehesa. Después de toda una vida ausente he podido volver y disfrutar de todo lo que, idealizado...
Como todos los meses de mayo, con la gozosa primavera ya eclosionada, las llanuras de la dehesa extremeña recuperan su verdor y se adornan con esas pequeñas, humildes y bellísimas florecillas multicolor. Y las imponentes moles de sus rocas lucen todavía sus musgos, que empiezan ya a apagar su...