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Tu que levantas nieblas,
confundes,
ciegas,
desbistes,
dueles,
que reanimas,
enciendes,
besas,
tranquilizas,
pero que sobre todo dueles.
Tu indispensable caos dulce,
monopolio de sangre y pecho
de entra y ojos
de golpe y beso
¡¡Puto amor!!
¿Que quieres de nosotros?
¿De ellos?
¿De todos...
Que rayos hago arrastrando mis ojos asta los tuyos,
debió ser un delirio,
un maldito delirio
o un momento estupidez.
Hay un atardecer allá afuera y te crees tan importante
¿Quieres devorar lo que me queda de confianza?
Pues comete la sobras,
ya otras jugaron a quererme,
y a mi ya no me duele...
Tu cariño como una ráfaga violeta,
Como un zarpazo,
Un beso de pintura,
que ya sea que se transforme en ave tranquila
O cálida silueta de diciembre,
Me deje con los ojos libres como panteras.
Te extraño,
A qui en mi pecho,
Que es tormenta,
Bestia
Y delirio de tus corneas.
Te digo que...
Déjame amarte despacito,
dormir en tu pecho,
colisionar con tu alma,
vivir tibio en tus ausencias,
déjame entibiarte la piel y acorrucarme en tu memoria,
bailar en tu cintura,
inyectarme tu fragancia,
desayunar en tu mesa,
déjame asesinar a tu calendario,
besarte,
morderte,
habitarte,
fumarte...
Tu nombre es eco dulce en mi memoria;
un camino invisible,
de tus ojos a mi pecho,
te quiero.
Es muy lindo extrañarte,
cuando el otoño me estremece las venas
y los paisajes me acarician la retina con
la nostalgia más naranja.
Tienes un misterio en la mirada,
una pregunta que detona
entre mis...