Yo soy quien te oyó decir: "yo nunca olvido". yo soy aquel que un día cosechó promesas: yo soy quien tú no olvidarías nunca, ¿acaso ya no me recuerdas? Yo soy aquel que un día embodegó tus ruegos…
Tengo pequeños parpadeos de olvido. A veces sin pensar en verte luego aunque no sepa que ya no estás conmigo, se borra tu adiós de mi recuerdo. Entonces sin trazar ningún mañana, hablan los otros de…
Y tú te irás con la carga de un pasado. Y cuando a alguien quieras, quizá le digas triste te perdone, porque antes sin saber que vendría, cuando fui feliz contigo, lo mentiste. JORGE LEMOINE Y…
Antes de salir, curioso me miré al espejo. Estaba bien el cuello, la corbata, el pelo; pero, como la luz más brillosa de algún fuego miré algo en mi cara, y dije a mis adentros: Qué cara de…
Qué fácil es llorar cuando se ama! Los ojos se hacen lenguas y se habla. La boca se vuelve ojo y dice lágrimas; tan fácil es llorar, como que partas. Qué fácil es llorar qué fácil irte! Qué difícil…
Tú me regalaste un disco, hace mucho, cuando aún tenía tu voz yo no quería estelas, el barco quise, que las marcó. yo nunca escuchaba nunca todo lo que escucho hoy hace mucho, cuando aún tenía tu…
Pero un día sonó un grito en tu sangre toda tu sombra se abrió en un relám pago. y el caos comenzó a dividirse. yo entonces estaba viniéndome con una actitud de silencio entre las manos y un grito…
Remontaré tu sangre como un expedicion- ario en tus túneles iluminaré animales clausurados abriré ciegos, en cada antorcha arderá un grito caliente toda tu sombra acudida en una lámpara En la sien…
A veces te pienso dormida (porque siempre te pienso cosas fáciles) en una playa cualquiera lacia como un pájaro tu boca de gaviota como un puerto vacío y yo llego (en los sueños hago lo que quiero)…
Debía conformarme Allí estaba ella tendiéndonos mi desorbitada impotencia de palabras abarcándolo todo con actitud de infinito respirándolo todo como el último silencio. Tal vez no sea que a veces…
Y nadaré tu pelo música de madera espuma de pianos derretidos bajando la cadena subterránea de la espalda Mis manos, dulces cangrejos roncas como las nueces te serán la piel como la tierra existe en…
A la orilla de tu silencio fundé una ciudad que me soy. Llevaba un barco de larga sal (la vela larga quilla en las olas del viento) Pero traía el hambre de no haber tenido puertos, el hambre de ser…
Hace mucho que ermito en mi alma como un carozo que isla sofocado de azul Estoy ciego de toda la carne de mi alma vuelta párpado Y lo más triste es que veo pero la mañana está acentuada por el…
La porfía ciega del agua secular. Tengo la esperanza sin cuenta del mañana vacío. y digo sin embargo el sueño el paseo en la locura el vino desenterrado en el insomnio el delirio de la sangre en voz…
Hace tres horas que empecé a perderte de vista. Esta carta la quise copiar para mostrársela a tu hermano que me abrazó dos veces. JORGE LEMOINE Y…
En el espigón, también Gerardo era en ese mazacote de brazos donde yo te gritaba silencio. ¡Qué heroísmo ser humanos! Todo empieza con lágrimas, como tus hijos. Allí en las lágrimas, en el barro del…
Todo me lo comí. Fui apilando en la garganta todas las cosas. Y en un momento comprendí que irte sólo podía aprenderlo en el instante inapelable de cada vez más la lejanía. Aprendí a que te fueras.…
Dulce mía. De las cosas más simples nos llega la convicción de ser hombres. Como ver un racimo de palomas temblando contra la mañana o que maté mil hormigas inocentes corriendo el barco hacia tu…
Si tú no sabes por qué para tus noches sin luna dejo mi lámpara en tu ventana Por qué quiero que tengas mi canto que tal vez no sirve si quieres saber por qué te acerco mi mano de barro por qué tras…
Era la hora de las arañas de los grillos tiritando y de los pasos ciegos era la hora del silencio ojos abiertos limpiándose las tumbas, los puentes y las cañas. Era la hora ¡Qué secas estaban mis…