Yo soy hoy el amigo de tu lejanía desde aquí levanto vacíos estandartes trofeos sin derrotas y campanas sin domingos. Alzo solitarios páramos de silencio donde tus manos, pájaros partidos hace mucho…
Voy a buscarte pasaré por tus horas de manzana como el canto tibio de los pájaros en la tarde infinita sin campanas. Echaré mis redes a tu sueño como un caracol que empieza en tu silencio Para romper…
Guárdame cuando la luna llena de tu corazón sea la alta locura de sangre del mar contra las piedras A la hora del rezo que ya ha perdido el ídolo deponiendo dogmas yo seré lejanamente amigo JORGE…
La mejor manera de mi garganta es la verdad o el silencio por eso callo. JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT…
Yo acaté mi recodo, me crecí el silencio taché todas las cruces de mi cementerio (ahora no sé dónde rezar) callo a cada campana a cada grito maniatado que me fue tu olvido JORGE LEMOINE Y…
Para clavar en tu silencio la raíz de mi garganta y derrotar las largas trincheras de rituales sombras para desenterrar un pájaro de empeño que te empuja y hacer con mi albedrío la libertad de tus…
Quiero hablarte en una tarde infinita de presagios azules de sonoros pájaros que parten rumbo al sueño Para que sepas la extensión de tu silencio Que es todo lo que asciende más allá de tus palabras…
Yo, redondo, púlpito, me digo una manera de que el mundo sea Cuando yo, existe lo que me rodea creatura que es por un testigo Todo espera su vez mientras yo sigo todo tiene el según que yo lo vea el…
tanteo tu rostro que corriges diariamente digo si llegas a sufrir quiero salvarte, entonces me abro paso entre la duda de tus cosas. Te pareces a mi alma a la hora de en que tu imagen surge…
Quiero clavarte mi grito de sol un pájaro de destierro que persigue prima- veras recuperará tu verano clausurado de ritos graves y tumbas cotidianas Por eso puedo cantar la voz me crece de tu imagen…
Y hablamos de lejanos países de silencio de largos destierros y decíamos tal vez, la única certeza que nos queda todavía. Hoy lejanos de nosotros guardamos la ancha pesadumbre de domingos ese lento…
Ésta fue la primera carta que te escribí Chichita de azul redonda. Ahora, casi un año o más después, una distancia para siempre después no sé qué decir de que todavía no sé qué decir de haberte no sé…
¿Son más los días de lluvia que los de sol? Yo diría que no. Y para un sol con flores y cosas lindas, la lluvia pasa. Yo lloví una vez sobre tu tierra seca sobre tu silencio árido, sobre todas tus…
Estas ventanas, amor con el múltiple beso de la lluvia mordiéndolas con desesperada impotencia amor, esta mañana se enhebra por mis venas como el olor de los árboles nos habitaba a veces cuando…
Te llamé por teléfono. era el silencio en punto de tu ausencia en mi pieza sin tiempo Te llamé con insistencia la llamada se extendía por el aire la llamada sin respuesta como un grito agonizante…
Desmantelando naranjas demoliendo pianos triturando caracoles como a fetos de flautas voy y vengo entre pies e iluminación vacía besando la íntima piel de algún espejo con reflejos de lenguajes…
Quisiera cada gesto innumerable de las moscas cada mínimo amor de este planeta cada polen de arroz cada hormiguero cada lluvia que se enguanta por la tierra cada rayo de luna en el océano cada faro…
Si tuviera podríamos cambiar de religión meternos en un barril lleno de aceite aprender el lenguaje de las flores saber cómo se llora en marte. No sé cómo se fundan las cosas importantes como ésa. Y…
Como un desaforado labriego enterré mis palas en los surcos de este cuaderno. He ido despejando el cardo peinando la tierra la encía fecunda la cabellera vacía soplando en la fragua del delirio hasta…
Así era siempre que se iban. Todo quedaba detenido como un fantástico hueco repentino. Todo era yo en adelante casi como siempre, sólo que entonces ya ellos no. Ya no su sitio inexorable, su diario…