¡Qué alivio algún instante doloroso! ¡Qué hermosa aquella lágrima doliente! ¡Qué leve aquella pena que dolió tanto! ¡Qué intenso es el dolor que ahora duele! JORGE LEMOINE Y…
Hace mucho me asomé a mi alma y vi que una vela humedecía el cuarto con tu imagen transparente y amarillenta y empolvada como lo que se vuelve viejo al llegar y verse mucho tiempo esperado, y volvía…
Quiero que como se hincha de silencio nuestra habitación después de mil olas semille mi sombra haciéndose más gritada y se acurruque en tu mejor hueco mientras te enrollas alrededor como un abrazo…
Los cisnes de la savia JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT…
Los harapos de mi voz siguen sangrando como el último brazo de la batalla ciego de bandera como una savia ronca de astillas como una vela quebrada pero ya no son míos tus cántaros y mis hilachas se…
y tú tiendes el visillo de la última lenta ala de una agonía o vuelcas el humo de un aroma desde el mordisco de una fogata JORGE LEMOINE Y…
1. Y yo te habito y a veces soy la tierra. 2. Y me inculcarás mis relieves El aplauso de las alas que laten el vuelo recoger los rumbos de las palomas 3. Si las cosas tuvieran el solo gesto de la…
En medio cráneo de tablas , la carne muerta de un cuerpo, cerebro vacío descansa. aturdidos los ojos de negro seca la boca de palabras el oído encandila el silencio. En su boca la lengua callada como…
Incrustada tan honda como en un ojo, la mirada, así la planta en la tierra. JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT…
se hacen líquidas y los cantos se divisan en el agua donde caen, como la noche necesaria para las estrellas y la fosforescencia de las mariposas, y los silencio se endurecen y se vacían las ventanas…
Se deshojan las migas del cielo, hay pianos roncos que borbotan Los pájaros del viento ríen buscando los peces de las migas la lluvia chisporrotea grillos en los charcos un trueno existe como una…
Ahora que hemos sido ya nosotros seamos cada uno aunque las manos sangren y el silencio aturda aunque me llames y te llame no responda ni respondas aunque nos amemos siempre, tengámonos ya nunca.…
Voy navegando el río de tu cuerpo y mi boca rema he desenrollado el vértigo de dos remansos deletreé los ladrillos laterales de los aljibes donde una brisa canta su túnica de sombras mientras los…
Mi corazón es un campanario y garabatea palomas y desenreda cadenas y aletea ecos como un compendio del mar. Tu mirada sangra de tus ojos que laten como un corazón asombrado que parpadea. En el cielo…
Tú eres como el único lado del espejo. Ignoro el silencio infinito para oponer a una palabra tuya. Ignoro la palabra infinita para aplacar tu silencio. Eres como la única manera del abismo puedo…
A veces yo bajo hasta donde el mar que es cielo techa un pequeño mar de agua doble, donde las estrellas de los peces se reflejan sobre una patena oscura y dorada dura y blanda, algodón y espada, pero…
Alcanza el último peregrino de la procesión del eco torna el último tramo del viento y llega a la primera hoja caída viaja desde el instante antes de la sequía, a través de los peces y llega hasta la…
Hay un amor para mí lo guardas tú como una vela tácitamente encendida todo el día Hasta que llegue la noche de la llama verdadera y tú hagas la misa en el altar que guardas hay un silencio para mí,…
Tú estás detrás de esta noche no importan los ojos de la noche tú estás detrás en otra noche tú estás detrás en una nítida noche JORGE LEMOINE Y…
Dos unidos en pareja por cariño como tierras lazadas por un istmo como el vientre íntimo y el niño Dos que aun siendo dos son uno mismo así como dos soplos de amor que un pecho tiene presos dos bocas…