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Te vi por primera vez, y se sacudió todo mi ser,
mi alma y mi cuerpo, reconocieron esos ojos,
a través de los tiempos, de la mujer,
que amé y que amaré por siempre.
Mágico momento, juntar nuestros alientos,
comulgar con besos, en una oasis fresco,
tras largos desiertos en nuestras almas,
nos saciamos sin medida ni tiempo.
Nuestra entregas armonías perfectas,
una sola sinfonía, una sola verdad,
una consumación total y plena,
reflejo fiel de nuestras esencias.
Descifra el laberinto de mis deseos
despiértame de este sueño sin presente,
donde las rosas de mi alma duermen
esperando la brisa de tus anhelos.
Haz que florezcan las estrellas en mi cielo
iluminadas por tus incomparables destellos,
que se encienda roja la luna de tu pasión
arrebatada cual bella canción de amor.
Serán un mágico concierto nuestras voces,
al arrullo de nuestros ardientes corazones,
melodía del alma que aclama enamorada,
a dos grandes razones que suspiran.
Universos de dichas proclamadas,
tierras descubiertas de ensueños y alegrías,
donde la miel de tus caricias se desborda,
cual excelso elixir en nueva e infinita vida.