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¡Oh noche que me bañas en cristales swarovski
sabrás que te busco como luna sedienta y te doy en mis rayos de tersura magenta alas de orfebrería atadas a tu broche!
Incrustada en oro o en cristales de plata me corono en misterio como blanca Levana y aqueste corazón de luna o divana se columpia en tu olimpo ¡oh mi reina magna!
Cuando todo yacía perdido
desde el fondo de mi alma bramaba el mar,
aquella sensación de volver a amar
me alzaba en marejada de un sol redimido.
Y en vago sentir de resplandor ungido
me pierdo en cerúleo reflejo que salta,
y no, no es que me sienta marea tan alta
sölo së que escucho de gaviotas sus gemidos.
Rosas rojas meciéndose en la orilla y sube a pleamar la virtud en aumento como dorada serenidad a barlovento que se rocía de honor que nadie le mancilla.
Una canción, para ti, para mi, para los dos que viaje desnuda como luna en pos de una entelequia en dorado carruaje y cuando nos sorprenda en swarovsky traje
destile de ella todo su glamour, y sea ese ensueño tan grande, tan grande que sintamos juntos que rodea y expande su claro de diosa de turquesa azur.
Seremos entonces del fondo delfines que suben de las olas como serafines.
Esta noche húmeda en breve silencio centellas de agua suben por los poros y en tímidos ardores tu cuerpo devoro qué amarme profundo, de azul !Te sentencio!
Esta noche húmeda te envuelvo mi elfo en sábanas mojadas de una luna ancha y siente en la orilla la ardiente avalancha que te hunde en el cauce de mi mar secreto-