¿Qué nuevo nombre a ti, creadora de poetas,
esencia de la juventud,
si todas las magníficas y todas las discretas
cosas que se han dicho y hecho en su virtud?
¿Qué madrigal a ti, compendio de hermosuras,
luz de la vida, si
mis pequeños poemas y mis grandes locuras,
han sido siempre para ti?
En la hora exaltada
de estos nuevos loores,
toda la gaya gesta de tu poeta es
tirar de la lazada
que ata el ramo de flores
y que las flores caigan a tus pies.