Cadáver océano de misterios,
que a media noche
permaneces de pie
frente a mi ventana,
exhalas tu vaho,
descarnado hechizo
que me hace viajar a un mar lejano
donde las almas bailan entre sombras.
Incorruptos y piadosos gusanos
devoran tu pálida mirada.
¡ Oh cadáver sueño interminable
que atraviesas a mi alcoba ¡
aguarda aquí junto a mi hasta el alba,
bebamos whisky
en el cráneo de la muerte,
deja que nos absorba la noche.
Sebastian Dusalgi