Desnúdate…
y permíteme caminar tus mundos.
Que nada te intimide.
Despreocúpate del tiempo.
Hecha a fuera los miedos,
para que nada turbe
este encuentro.
Te tomaré con gran sutileza,
con cierta maestría que la vida me ha otorgado.
Pocos han visto en ti lo que mi ojos ven.
Anda mi niña,
Que esta noche seras solamente mía.
Sebastian Dusalgi