Ey , viejo despojo del tiempo,
mudo testigo de mis ardientes desvelos.
Desde mi ventanal te observo
suspirando como la novicia
que a maitines repica .
Tocaste el vals para el encuentro de los amantes,
en el jardín del colorado.
Triste estas llamando a laudes
entre la paredes polvorientas del monasterio.
El caminante ,pasa y te observa
mientras tu mirada se pierde en las piedras de la callejuela.
Ya tienes ojeras, eres ya leyenda.
En juventud tus palabras fueron sabias.
Muerta esta la cuerda que vida te da .
El frío en tus mejillas atrasan tus manecillas,
Irónicamente zumba el tiempo en tu memoria,
Mucho lloras, poco ríes,
La luna majestuosa te observa.
Te santiguas
ya en la última hora
¿Deseas saber que hora es esta?
Es la hora viejo reloj
de soltar al tiempo y volar sin demora con el viento.
Sebastian Dusalgi