En el mar de la quietud
las olas de tu virtud
rompen esa monotonía
y promueven la alegría
de los peces que a veces
arriesgando su salud,
vuelan de noche y de día
apareándose en orgías.
Las olas de tu castidad
sé que pronto desaparecerán
en playa de mi amor
y en ella encontrarás
tu título de mujer total,
al que supiste acceder
conociendo el placer
al vencer tanto pudor.