Desde ese rinconcito
de la vida, que habitaba en el desnudo de mi realidad,
comprometí las decisiones del surco
que guiaba la herrumbre del descanso,
y pensando en la lejanía del turbio
desorden del mundo.
Vi en esa sombra del túnel un rumor
de soledades que sellaban la corriente del sufrimiento irse
como lo hace el orín en los sumideros de los escenarios.
Donde pisé mi vergüenza.
Reservados todos los derechos©