Carcasas de viento
alzan papiros antiguos
que merecen jaurías de demolición
todos los animales que viajan solos
campean circenses la doble e incrustada desgana de la señal.
También la rasurada epidermis
del diablo menea los vítores de los halagos con su tridente en peculiaridades puertos de la razón.
Que amanecen,con dolor
La insalubre añoranza del delito
sin culpable.
Reservados todos los derechos©