Temo la injuria creciendo
en la hoguera como arde el ayer
en las flamas eternas de la crepitación.
Siempre de lo verdadero cuelgan
nudos de cabos recién apretados
y espolones que lideran las dos
caras de la memoria, cuando actúa
la pregunta de la decisión,
enganchándose a esos espolones
y ser seducido por la mentira, que
es el camino más rápido para encender cualquier fuego.
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