Somos poetas porque nacimos con un don.
No nos motiva primordialmente el ego del aplauso, o el de conseguir quizás una publicación en papel, sino el hecho de compartir con quienes tienen el mismo don y la misma sensibilidad para ver la vida de otro modo.
No existe el concepto de poeta sin alma.
El poeta genuino se compromete con su obra, que se le presenta como una revelación, o como una necesidad espiritual de comunicar un mensaje.
El poeta no empuña su pluma como un arma superficial, sino como instrumento creativo, como anuncio de sentimientos profundos.
Somos poetas porque nos reconocemos a través de nuestras palabras, porque existe entre nosotros una empatía que no se puede explicar demasiado bien, pero que nos invade, nos subyuga cuando nos miramos a los ojos, o nos abrazamos, y que tiene un estrecho vínculo con el amor.
Y somos poetas nutridos tal vez de no poetas, de esos otros seres que aunque no puedan plasmar sentimientos en versos pulcros y ordenados, sí son dadores de emociones, que nos brindan para que tanto amor ofrendado en manifestaciones prácticas y tangibles, situaciones que tienen que ver con certezas, con lealtades y momentos de luz, pasen ante la mirada mágica de la pluma, y se transformen en la poesía que escribimos.
En definitiva, somos poetas porque amamos y nos aman.
Por eso veneramos a la poesía que es un privilegio, y nos enorgullecemos de ser parte de una minoría de gente de bien, edificante, proveedora de crecimiento que nunca jamás se detendrá.
Porque no hay mejor decisión que seguir aprendiendo…
y amando.
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A través del poco tiempo en mundo poesía he tenido el privilegio de leer y aprender al ir escribiendo mis propias aventuras poéticas…y en verdad lo que a mí me inspira, además de la esperanza es el corazón que dejamos en lo escrito…entonces, corazón, buenos deseos y sinceridad es el fundamento de mis poesías, no soy poeta pero es lo único que puedo hacer, myself.
Muy preciosas tus letras, encantadores skills y un corazón que comparte, que llega más allá que las propias letras.
Time to go home! another day, another dollar!
Always,
Fidel.