ESPUMAS
¿Dónde fue a parar ese regalo de luz?
¿Dónde sucumbió tanto sueño?
Una marejada enfrió el calor del
cuerpo que, aletargado, apenas despertaba
y en vano convenció a la soledad
de no llegar, de retrasar su inminente arribo.
Espumas, un paso largo al vacío,
nada queda,
solo la huella de su efímera ilusión.