¿POR QUÉ YO?
Tardes solas en aquellos años del ayer,
ojos claros mirando el cielo de alguna piel,
se van tatuando en mis adentros
los reflejos que el Sol deja
cuando está a punto de partir otra vez.
Día tras día, en cada tarde
vuelvo a buscarte sin saber
que no vendrás pronto, que soy la huella rota
de un destino a punto de fenecer.
¿Por qué yo?
Y la soledad aguarda en el aparador del alma
con sus maletas rellenas de dolor aprisionado
y le cuestiono a la vida mis inquietudes
que volando abrazan otro amanecer.
Qué bonitas letras desborda tu poesia,
Llena de recuerdos y anhelos de un pasado que el destino marco.
¡Saludos poeta!