luna de plata,
en tu rostro pálido
el silencio se desata.
Dolor de madre,
sombra infinita,
que arde en el pecho
y nunca se quita.
Ríos de nostalgia,
lágrimas calladas,
que brotan serenas
en noches estrelladas.
En ti, luna fría,
se refleja el lamento,
un susurro eterno,
del amor y el tiempo.
Bendita tristeza,
dolor sin nombre,
que habita en el alma
y al mundo esconde.
Oh, luna de plata,
guarda sus sueños,
que en cada suspiro
se tornan pequeños.