Y solo se ha quedado solo así: solo, para todo. Aunque en los libros viejos seguiremos encontrando la presencia de ese “sólo” que se ha quedado en solo, diga lo que diga, sea lo que sea; los hábitos tardarán en desaparecer. Pensaremos en “sólo,” y luego lo dejaremos así: solo, porque hoy las redacciones ya han tomado medidas para que no se permita la entrada a “sólo” bajo ninguna circunstancia.
Bajo la lluvia, cobijado entre las letras moribundas de algún periódico viejo que espera el viaje a los centros de reciclado para volver a ser papel o pulpa para algún algo. “Sólo” disfruta sus últimos instantes de presencia ante cualquier iris analfabeta o desquiciado antes de ser pasado por los lavadores de tinta poblados de solventes y disolventes químicos y orgánicos para borrar de la plana, el cachete, la hoja, cualquier detalle de su vida.
“Sólo” no existe, se ha quedado en solo para todo.
él solo cuida a su madre.
Bajo la lluvia, cobijado entre las letras moribundas de algún periódico viejo que espera el viaje a los centros de reciclado para volver a ser papel o pulpa para algún algo. “Sólo” disfruta sus últimos instantes de presencia ante cualquier iris analfabeta o desquiciado antes de ser pasado por los lavadores de tinta poblados de solventes y disolventes químicos y orgánicos para borrar de la plana, el cachete, la hoja, cualquier detalle de su vida.
“Sólo” no existe, se ha quedado en solo para todo.
él solo cuida a su madre.
Pobrecito sólo, me puso muy triste, es como perder un poquito de lo que somos y qué somos? eso... sólo eso.