Éxtasis del simple y sano yugo.
Cuando el alma flota en la liviana sangre de la noche,
convocando sueños y sombras retráctiles,
paseando en la grácil armonía de un mar de estrellas,
emana del afable suspiro,
la profundidad de un paisaje cósmico y amoroso,
quizás la pasión se torne un néctar digno solo de quienes
posean un corazón carmesí, fino, delicado, emocionalmente
entregado al éxtasis del simple y sano yugo
de estar plenamente enamorado de la vida, del amor mismo.
Abrazos, Mireya, abrazos estrellados desde mi lejano cielo.
Igual Daniel, mi abrazo primaveral te alcance ahí en tu "lejano cielo"
Cuando el alma flota en la liviana sangre de la noche,
convocando sueños y sombras retráctiles,
paseando en la grácil armonía de un mar de estrellas,
emana del afable suspiro,
la profundidad de un paisaje cósmico y amoroso,
quizás la pasión se torne un néctar digno solo de quienes
posean un corazón carmesí, fino, delicado, emocionalmente
entregado al éxtasis del simple y sano yugo
de estar plenamente enamorado de la vida, del amor mismo.
Abrazos, Mireya, abrazos estrellados desde mi lejano cielo.
Igual Daniel, mi abrazo primaveral te alcance ahí en tu "lejano cielo"