Torrente
Surgiste de la nada, suspicaz me mirabas con la altivez que te define, no entendías mis andares de ventanas. ¡Oh! mi viejo paradero, aquel de dos y medio por dos y medio, de techumbre en teja roja, sentábamos frente a mi lucernario el que abría en dos hojas de antigua madera y tenia malla de gallinero, aquel por donde me disolvía para cruzar las orbes.
Te invite a ir conmigo a un animoso torrente de agua que estaba admirando, ¡Caía libre, bien peinada su cascada cristalina!, insinué hicieses lo mismo que yo; asomar tus dedos por los redondeles de la malla para tocar el agua, lo hiciste, sonreíste pues estaban mojados, luego echaste un vistazo a tu cuerpo y no estabas, insististe en tus manos que ya eran de barro, te descubrías fluyendo del torrente. Hoy me entere, tu desandar hace tres lunas.
Surgiste de la nada, suspicaz me mirabas con la altivez que te define, no entendías mis andares de ventanas. ¡Oh! mi viejo paradero, aquel de dos y medio por dos y medio, de techumbre en teja roja, sentábamos frente a mi lucernario el que abría en dos hojas de antigua madera y tenia malla de gallinero, aquel por donde me disolvía para cruzar las orbes.
Te invite a ir conmigo a un animoso torrente de agua que estaba admirando, ¡Caía libre, bien peinada su cascada cristalina!, insinué hicieses lo mismo que yo; asomar tus dedos por los redondeles de la malla para tocar el agua, lo hiciste, sonreíste pues estaban mojados, luego echaste un vistazo a tu cuerpo y no estabas, insististe en tus manos que ya eran de barro, te descubrías fluyendo del torrente. Hoy me entere, tu desandar hace tres lunas.