En estos tiempos que corren, difíciles a todas luces, hay que echar mano de lo que sea... una pócima para la felicidad no nos vendría mal.
Recuerdo que en su día escribí algunos conjuros que ni sé para lo que pueden servir, pero como el tedio obliga, los busco, los traigo y los dejo.
A lo mejor crean un sortilegio y salimos todos de aquí sin necesidad ni de mascarillas.
Recuerdo que en su día escribí algunos conjuros que ni sé para lo que pueden servir, pero como el tedio obliga, los busco, los traigo y los dejo.
A lo mejor crean un sortilegio y salimos todos de aquí sin necesidad ni de mascarillas.
Receta para hacer un buen conjuro:
Agénciate un caldero muy hermoso,
escamas de dragón, un pelo de oso,
una cola de armiño blanco y puro,
un lugar apartado y bien oscuro,
preferible que sea tenebroso.
Prepara un caldo espeso y sustancioso
con un trozo de bolsa de canguro,
una camisa vieja de serpiente,
bigotes de ratón, del gato, un diente;
hiérvelo todo junto con paciencia
recitando este ensalmo con vehemencia:
¡Hami mitran transí, sima partumen
que los malos espíritus se esfumen!
+`+¡`'¡`+.,'`´.-+
Agénciate un caldero muy hermoso,
escamas de dragón, un pelo de oso,
una cola de armiño blanco y puro,
un lugar apartado y bien oscuro,
preferible que sea tenebroso.
Prepara un caldo espeso y sustancioso
con un trozo de bolsa de canguro,
una camisa vieja de serpiente,
bigotes de ratón, del gato, un diente;
hiérvelo todo junto con paciencia
recitando este ensalmo con vehemencia:
¡Hami mitran transí, sima partumen
que los malos espíritus se esfumen!
+`+¡`'¡`+.,'`´.-+