LUNES
Los lunes no salgo de mi asombro,
todo sigue en su sitio menos mi ánimo;
arrimo el hombro y me descubro a la intemperie
al tiempo que emprendo otro viaje.
Suele ocurrir que los lunes
empiezan el domingo por la tarde
cuando nos invade un abismo de esos
de como si el martes no existiera.
Pero los lunes, los transeúntes
también pueblan las aceras
y corren a compartir su pesadilla
con los demás usuarios
por la estrecha frontera en que los sueños
lindan con las peores realidades.
Los lunes cae herido un argumento
y convalece el optimismo y la esperanza.
Los lunes no salgo de mi asombro,
todo sigue en su sitio menos mi ánimo;
arrimo el hombro y me descubro a la intemperie
al tiempo que emprendo otro viaje.
Suele ocurrir que los lunes
empiezan el domingo por la tarde
cuando nos invade un abismo de esos
de como si el martes no existiera.
Pero los lunes, los transeúntes
también pueblan las aceras
y corren a compartir su pesadilla
con los demás usuarios
por la estrecha frontera en que los sueños
lindan con las peores realidades.
Los lunes cae herido un argumento
y convalece el optimismo y la esperanza.