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Vástagos-.
Blog de poesía en MundoPoesía — lee las entradas, reflexiones y versos de este autor.
Los blancos ataúdes, las blancas líneas, los azules cielos, los roquedales infatigables, los augures delicados, las vastas concentraciones de átomos y partículas, el aire que respiro, la materia gris convencional, los pisos uniformes, las bandejas…
Ojalá fuera yo tan poeta, tan polémico y tan pesimista, sin sonar arribista ni cortante ni pesado ni afrodita. El caso es que yo me las paso llorando y sintiéndome una víctima, la mayor parte de los días. Quise techo y legumbres, y pan caliente cada…
No adivinaré tu rostro entre la maleza suspendida. Ni entre los girasoles inundados por aguas polinizadas. No sabré tu bello rostro, hijo, ni mi conocer de la vida, será más que generosidad oportunista. Seré, hoja baldía, seca estancia, reservado…
Se va haciendo de noche, y nadie, clava un cuchillo en mis venas. Mis hijos andarán despacio toda la noche, pensando quizás en por qué no han nacido, estériles. Como en círculos o en vastos territorios, mi vida ha caído en el olvido. Me olvidan las…
La noche es un magma denso, donde se ocultan todas las voces. Quedan delineadas por sus antiguos ecos de esperanza o desesperanza, y las aves que gritan su celo por las avenidas, mantienen el corazón preso de una anarquía. Mi corazón ahora se ha…
A mí me hubiera gustado beberme esa botella, hermano y tirar los dados más elementales y arrojarlos lejos de mí y esquivar las miradas de animales y tener los dedos doblados por la perfección y ocultar los labios bajo litros de alcohol y mantener la…
Yo diré en voz alta aquello que me persigue y apenas deja tregua mientras, su llama infernal, conquista cada gota impura de mi oasis. Es este original baile de disfraces continuo el que arremete contra mí y mi pecho otrora indiferente. Son los…
Será ya que los poemas duros y furiosos, me dejan frío y anodino. Pues marco mi territorio, como el pis de los canes, marca el suyo propio. No es que vaya a usar semejante líquido para adueñarme de mi nebuloso existir; mucho me temo que, de hacerlo,…
No me pongo objetos ni objetivos, ni cometo adulterio con los dioses del Parnaso, ni fabrico armamento pesado para las divinidades del Olimpo. Por eso, es preciso que aclare que nunca entiendo lo que digo, y menos, digo lo que entiendo. Así, con…
Tengo la noche que es toda mía. Es una raja de sandía que se abre cual navaja, sobre la mesa de la cocina. Depende, depende mucho de la luz del día, que la noche sea morada o rubia. Depende de la luz de la luna, que mi niña tenga los ojos azules o…
Necesito respirar un trago de mala cerveza dispensada en cualquier bar, tirada con mala prensa por alguna camarera de un pub de carretera. Y que esas luces envolventes me suenen liberadoras. Necesito respirar y alzar las torres caídas, que, donde…
Contra tu pecho contra mi pecho no ya un mar, con sus azules líneas previstas. No ya un océano de remisibles impaciencias, en tu pecho y sobre el mío. Perdimos los anillos las secuencias efímeras de rayos débiles y ofuscados. Trituramos la…
Trigos y manteles descompuestos y azucenas variadas y exámenes anatómicos brillantes, reinados de católicos monarcas, sucesivos estratos de pazguatas indolencias. Oh, lóbrego lobo, cómo destilas la vida entre mis medias de azul acetileno! Oh, cómo…
Tenía diez años y ya me dolían las piernas, las escuetas sangrías destinadas a empequeñecer la enfermedad y detener la fiebre. Eran miradas de observadores inquietantes, de conversadores minúsculos, que fabricaban venenos con paciencia, contenedores…
Hay un dolor tan íntimo como el de ser hombre y no fanático ni persuasivo emitiendo siempre su palabra anodina o calcinando su pecho como en una laguna de asfalto inquebrantable. Hay ese dolor íntimo, ser hombre, quizás con sabor añejo a lluvia, sí,…
Letra minúscula para este amor de diseño. Enfrentados en el acorde siniestro de una noche avanzada. Madrugada suave como el terciopelo. Naturaleza desbordada que incita al extravío. Fijémonos en lo estricto de lo escrito: figuras remotas, andan…
Mientras los viejos aman su enésima copa de cristal y los labios se sumergen en lagos empapados de asfalto, y las credenciales del ciego presentan su número de paloma extraviada, y la piel depauperada exige tributos sin afecto, con rencor, y se…
Virulentos oleajes impregnados suciedades mustias que invaden pulmones agrietados por cansancios multiplicaciones revestidas de asfalto vientos que emergen de superficies subterráneas hasta limar el cabello de las vírgenes destruidas vestales…
Yo y la noche bodegones inciertos rumbos inquietos titubeantes yo la noche certidumbres magnéticas crece el cabello con colas irrisorias en las plateas de los caballos locos las mareas funden sus terciopelos nocturnos y grávidos. Oh materiales de…
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