Tú
Tú, que a mi puerta llamas
Y entras en mis aposentos,
lleno de ternuras
y versos seductores
olorosos a jazmines
con destellos de luna
y rasgados poemas
dejados en mi alma
cual broche colgado
en el cielo.
Amando mi cuerpo
que a gritos pide
marciales adalides
en ráfagas de besos
y aroma de rosas
habriendo sus corolas
ansiosas por estrenar
sus alas seductoras,
arrullas y seduces
mis noches sin fortuna
y deshojas
hermosos crepúsculos
de besos bordados
en mi almohada,
y caricias de lunas
y estrellas encendidas,
de versos, malvas y poesías,
derroche de amores
encendida tibieza
de auroras congeladas
néctar de tus besos
divina calma.
Por LIgia Calderón Romero
5 de octubre, 2007
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS