emiled
Poeta adicto al portal
El rostro de los mares, el estío (¿¿octavas??)
Oh mar: me recuerdas a la aurora
cuando mecen los vientos tu alfombra azul,
cuando el desierto agua le implora
a la tormenta y lecho al abedul;
me recuerdas al otoño, cuando otrora
bañara de hojas secas los jardines de tul,
oh bello mar: ¿Cuándo bañarás ésta mi tierra
de aromas de azafrán, cuando cesará la guerra?
Aguas blancas, quisiera reposar en el río
que cruza las riberas de la esperanza,
sentir en la frente la brisa del estío
y oír el eco de las aves en lontananza;
el murmullo de luciérnagas en el baldío
cuando el sol camina clavándonos su lanza
y ver por las mañanas el cristalino reflejo
del amor en algún olvidado vino añejo.
Oh mar: engalanarte el alba no precisa
de falsas joyas o pálidos rubíes;
tienes en tus claras aguas la frágil brisa
del cantar del poeta y sus labios carmesíes,
tienes, para enamorar, aquélla risa
de niña azul y ojos como de alhelíes,
que me dicen: son tus ojos el puerto
donde duermen los astros de mi sueño incierto.
E.N.R.D
Oh mar: me recuerdas a la aurora
cuando mecen los vientos tu alfombra azul,
cuando el desierto agua le implora
a la tormenta y lecho al abedul;
me recuerdas al otoño, cuando otrora
bañara de hojas secas los jardines de tul,
oh bello mar: ¿Cuándo bañarás ésta mi tierra
de aromas de azafrán, cuando cesará la guerra?
Aguas blancas, quisiera reposar en el río
que cruza las riberas de la esperanza,
sentir en la frente la brisa del estío
y oír el eco de las aves en lontananza;
el murmullo de luciérnagas en el baldío
cuando el sol camina clavándonos su lanza
y ver por las mañanas el cristalino reflejo
del amor en algún olvidado vino añejo.
Oh mar: engalanarte el alba no precisa
de falsas joyas o pálidos rubíes;
tienes en tus claras aguas la frágil brisa
del cantar del poeta y sus labios carmesíes,
tienes, para enamorar, aquélla risa
de niña azul y ojos como de alhelíes,
que me dicen: son tus ojos el puerto
donde duermen los astros de mi sueño incierto.
E.N.R.D