Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
una y otra vez los versos,
una y otra vez serenos.
bellos, silenciosos, tersos,
cual siempre dioses helenos.
han brotado de la mar,
de la mar del pensamiento.
hijos son de mi pesar,
y de un soez sentimiento.
y estos versos son de espuma,
de dolor, de temeridad;
son de arpegio que se esfuma,
en incuba malignidad.
una y otra vez los sueños,
son mi calvario mental,
siendo ya cientos los dueños
de mi humanidad mortal.
se ha herrumbrado la esperanza
ante este monstruo infernal.
mi locura es su venganza
envenenando el manantial.
una y otra vez la vida
prefigura en su final,
a la muerte a la salida
de otra muerte existencial.
una y otra vez el opio,
a mis materias atara.
a la trompa de falopio
un galeno me llevara...
sera un nuevo comienzo.
sera tal vez una ausencia.
sera restaurar un lienzo...
sera el horror de la ciencia!
una y otra vez serenos.
bellos, silenciosos, tersos,
cual siempre dioses helenos.
han brotado de la mar,
de la mar del pensamiento.
hijos son de mi pesar,
y de un soez sentimiento.
y estos versos son de espuma,
de dolor, de temeridad;
son de arpegio que se esfuma,
en incuba malignidad.
una y otra vez los sueños,
son mi calvario mental,
siendo ya cientos los dueños
de mi humanidad mortal.
se ha herrumbrado la esperanza
ante este monstruo infernal.
mi locura es su venganza
envenenando el manantial.
una y otra vez la vida
prefigura en su final,
a la muerte a la salida
de otra muerte existencial.
una y otra vez el opio,
a mis materias atara.
a la trompa de falopio
un galeno me llevara...
sera un nuevo comienzo.
sera tal vez una ausencia.
sera restaurar un lienzo...
sera el horror de la ciencia!