maria g. hermoso
Poeta fiel al portal
Ahora que te has marchado
las tardes se hacen largas.
Me sumerjo en el a tu lado,
lleno de café las tazas, la taza.
Arrastro los muebles,
me sobra y me falta, me faltas.
Me tumbo en el suelo,
me hundo como mandrágora
y en el ápice de mi debilidad
de reojo miro el monedero .
Y me imagino, a mí y a ti, ahora,
juntos como antaño.
Resoplo, resignada,
esperando ver alzarte al techo.
Y poder bailar contigo
dejándote mecer cerca,
entre mis labios y mis dedos.
las tardes se hacen largas.
Me sumerjo en el a tu lado,
lleno de café las tazas, la taza.
Arrastro los muebles,
me sobra y me falta, me faltas.
Me tumbo en el suelo,
me hundo como mandrágora
y en el ápice de mi debilidad
de reojo miro el monedero .
Y me imagino, a mí y a ti, ahora,
juntos como antaño.
Resoplo, resignada,
esperando ver alzarte al techo.
Y poder bailar contigo
dejándote mecer cerca,
entre mis labios y mis dedos.
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