maria g. hermoso
Poeta fiel al portal
Porque después de la piel, la carne, el hueso
sigues estando, siendo.
Porque después de la onda, el labio, la boca
sigues hablando, pensando,
atando los cabos, buscando.
Porque debajo de cada una de tus capas
se esconde una más fina, pura, tuya.
Y si envuelto en el humo de la tabarra
aun me sigues preguntado el por qué...
Porque aquí, a solas,
me detengo en tu mundo.
Porque aquí, frente a frente,
se detienen los minutos....
¿por qué, por qué, por qué?
querido, como a los niños...
porque sí y punto.
(A Say)
sigues estando, siendo.
Porque después de la onda, el labio, la boca
sigues hablando, pensando,
atando los cabos, buscando.
Porque debajo de cada una de tus capas
se esconde una más fina, pura, tuya.
Y si envuelto en el humo de la tabarra
aun me sigues preguntado el por qué...
Porque aquí, a solas,
me detengo en tu mundo.
Porque aquí, frente a frente,
se detienen los minutos....
¿por qué, por qué, por qué?
querido, como a los niños...
porque sí y punto.
(A Say)