Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la ruina pavorosa
de esta inmensa desventura,
se erige la curvatura
de una vida lastimosa.
Observando la caricia
de la mar sobre la playa,
una intensa ola estalla
con artillera pericia.
Desde estos acantilados
en donde el viento fustiga,
su cabello me prodiga
destellos nunca pensados.
Sus ondas en la negrura
del verso de su belleza,
se escurre por su cabeza
en medio de su espesura.
Oh, beldad de lungo pelo
Venus escarlata y pura,
océano, paz, dulzura,
en su sonrisa y su velo...
de esta inmensa desventura,
se erige la curvatura
de una vida lastimosa.
Observando la caricia
de la mar sobre la playa,
una intensa ola estalla
con artillera pericia.
Desde estos acantilados
en donde el viento fustiga,
su cabello me prodiga
destellos nunca pensados.
Sus ondas en la negrura
del verso de su belleza,
se escurre por su cabeza
en medio de su espesura.
Oh, beldad de lungo pelo
Venus escarlata y pura,
océano, paz, dulzura,
en su sonrisa y su velo...