zulcas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Extraño.
Tu dulzura.
La música de tu voz que
nunca llega.
Escucho llorar el viento
en desesperada melancolía.
Sólo una brisa leve pasa sobre
mi rostro y cada hora me va
ahogando como un río.
Grito tu nombre una y otra vez
en una interminable remembranza.
¿Adonde iré a buscarte si yo sé
que te has ido para siempre?
Te extraño y nadie vendrá a calmar
mi corazón que flota y flota como una
hoja seca en las aguas quietas.
Allí en la fuente de tu pobre alma.
Zulcas.
Tu dulzura.
La música de tu voz que
nunca llega.
Escucho llorar el viento
en desesperada melancolía.
Sólo una brisa leve pasa sobre
mi rostro y cada hora me va
ahogando como un río.
Grito tu nombre una y otra vez
en una interminable remembranza.
¿Adonde iré a buscarte si yo sé
que te has ido para siempre?
Te extraño y nadie vendrá a calmar
mi corazón que flota y flota como una
hoja seca en las aguas quietas.
Allí en la fuente de tu pobre alma.
Zulcas.
::
::::