M.Mar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo hambre de ti
y me tienes a dieta dándome bocados
contados y pesados.
Me racionas las caricias, los besos, los te quieros.
Ya sé que hay una razón de peso,
pero siempre estuve en contra de la anorexia.
Voy dando pellizquitos
a la barra de pan recién comprada.
¿Cuándo permitirás que me coma un bocadillo?
Ya no me dejas lamer la sal de tu piel.
Prefiero tener el colesterol por las nubes
que bajarme de ellas.
¿Por qué decidiste hacerme vegetariana
si a mí lo que me gusta
es el sabor de la carne?
Echo de menos un poquito de dulzura
y nunca alcanzo a probar la guinda del pastel,
esa, se la das a otra,
¡así de gordo se le está poniendo el culo!.
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