Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre la bruja Marilú
y tú, mi artero amor,
te juro presentía,
que mientras me divertía,
escanearon mi retrato
¡y me hicieron magia Vudú
con Photoshop!
Con tu celoso proceder,
¡mira como me dejaste!
¡Estoy hecho un guiñapo!
¿Y por qué? ¡Si te amo tanto!
Me vi: ¡Ya no me cabe un alfiler
ni gancho, ni más herejías
digitales!
¡Por favor, no te engañé
mi artero amor!
¡Endereza de nuevo mis ojos!
¡Devuélveme mi pelo rojo!
¡Ponme dientes otra vez!
¡Destuerce mis orejas,
por Dios!
¡Anudaste todos mis dedos!
¡Descrúzame los pies!
¿Y qué más? Veamos...
¡¡Oh no!! ¡No soporto tanto!
¡Fracturaste mi miembro
y le clavaste las agujas…
del Big-Ben!
Te juro que no te engañaba,
mi artero amor;
sólo fue por distraerme,
que mientras esperaba verte,
al llegar tú, yo chateaba
con esa Sofía que resultó…
¡Ramón!
Tú, y la bruja Marilú,
¡perdónenme, por favor!
¡Ya no me dañen más,
o mira que voy a denunciar
que escanearon mi retrato,
y me hicieron magia Vudú
con Photoshop!
©Juan Oriental
Nota: Aclaro que tanto este poema como el acto de hacer magia Vudú con Photoshop, figuran registrados a mi nombre. Por tanto, brujas/os y/o corazones despechados; aún desesperados, ¡abstenerse de incurrir en plagio a mi embrujada propiedad!
y tú, mi artero amor,
te juro presentía,
que mientras me divertía,
escanearon mi retrato
¡y me hicieron magia Vudú
con Photoshop!
Con tu celoso proceder,
¡mira como me dejaste!
¡Estoy hecho un guiñapo!
¿Y por qué? ¡Si te amo tanto!
Me vi: ¡Ya no me cabe un alfiler
ni gancho, ni más herejías
digitales!
¡Por favor, no te engañé
mi artero amor!
¡Endereza de nuevo mis ojos!
¡Devuélveme mi pelo rojo!
¡Ponme dientes otra vez!
¡Destuerce mis orejas,
por Dios!
¡Anudaste todos mis dedos!
¡Descrúzame los pies!
¿Y qué más? Veamos...
¡¡Oh no!! ¡No soporto tanto!
¡Fracturaste mi miembro
y le clavaste las agujas…
del Big-Ben!
Te juro que no te engañaba,
mi artero amor;
sólo fue por distraerme,
que mientras esperaba verte,
al llegar tú, yo chateaba
con esa Sofía que resultó…
¡Ramón!
Tú, y la bruja Marilú,
¡perdónenme, por favor!
¡Ya no me dañen más,
o mira que voy a denunciar
que escanearon mi retrato,
y me hicieron magia Vudú
con Photoshop!
©Juan Oriental
Nota: Aclaro que tanto este poema como el acto de hacer magia Vudú con Photoshop, figuran registrados a mi nombre. Por tanto, brujas/os y/o corazones despechados; aún desesperados, ¡abstenerse de incurrir en plagio a mi embrujada propiedad!
Última edición: