Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
SÓLO, VUELO DE GOLONDRINA.
Golondrina que vuelas en lo alto
de un paisaje que se guarda en el cajón
de la mesilla donde desea el abrazo
del remanso de tu almohada.
Apoya tu cabeza en un sueño
suspira a los suspiros
sé verbo que alcanza a la palabra
en el descansillo de la escalera.
Acelera al latido;
vive en los cielos
sé tu propio pensamiento,
mima las plumas de tus alas.
Sin vergüenza
sonroja a los orgasmos de las risas,
rojo matiz que se posa
en las uñas de tus dedos;
concierto sin director,
actor sin escenario
canto sin partitura
y en la caricia del aire
tu cara se muestre altiva,
rompiendo con el pico
la textura de un verso.
Vuela a la luna
en el frío de su cara oculta,
descubre el misterio
de por qué está blanca y desnuda.
Píame sin saber si eres
gaviota, colibrí o águila en círculos,
sé orgullosa golondrina
que no renuncia a provocar paladares.
Juan José Marín.
Golondrina que vuelas en lo alto
de un paisaje que se guarda en el cajón
de la mesilla donde desea el abrazo
del remanso de tu almohada.
Apoya tu cabeza en un sueño
suspira a los suspiros
sé verbo que alcanza a la palabra
en el descansillo de la escalera.
Acelera al latido;
vive en los cielos
sé tu propio pensamiento,
mima las plumas de tus alas.
Sin vergüenza
sonroja a los orgasmos de las risas,
rojo matiz que se posa
en las uñas de tus dedos;
concierto sin director,
actor sin escenario
canto sin partitura
y en la caricia del aire
tu cara se muestre altiva,
rompiendo con el pico
la textura de un verso.
Vuela a la luna
en el frío de su cara oculta,
descubre el misterio
de por qué está blanca y desnuda.
Píame sin saber si eres
gaviota, colibrí o águila en círculos,
sé orgullosa golondrina
que no renuncia a provocar paladares.
Juan José Marín.
::